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Eugene Jarvis, programador de Space War: “El móvil es un salón recreativo de bolsillo”

Eugene Jarvis, programador de Space War: “El móvil es un salón recreativo de bolsillo”

Por Iván Lobo | Azahara Mígel | 11-03-2018

Eugene Jarvis

Eugene Jarvis

Programador de juegos Arcade

En Man vs Snake: The Long and Twisted Tale of Nibbler, documental de 2015, asistimos con cierto estupor a la historia real de Tim McVey, un tipo normal, con una vida normal y anodina que guarda un secreto: en 1983 pasó dos días jugando ininterrumpidamente al Nibbler (el famoso juego de la serpiente con el que todos hemos perdido alguna hora de nuestra vida) para batir el récord mundial de puntos. La absurda acumulación de horas frente a la pantalla de aquella recreativa le otorgó una fama efímera, justo hasta que otro jugador (el italiano Enrico Zanetti) superó su puntuación. La película de los directores Tim Kinzy y Andrew Seklir arranca en 2011 cuando McVey, convertido ya evidentemente en un adulto, quiere recuperar el sabor de aquellos días de adolescencia para superar la crisis de una tediosa existencia. Puede que esta epopeya Para quienes escamotearon algunas clases en salones recreativos la obsesión por un videojuego como el Nibbler es perfectamente comprensible, a pesar de su sencillez de gráficos y la simplicidad de su propuesta lúdica.

Para los millennials que han crecido rodeados de los espectaculares motores gráficos de los juegos de consola, dejarse las pestañas en unos recreativos les parecerá surrealista. Ellos, probablemente, no entenderán la poesía de perdedor que encierra Man vs Snake. El que sí la entiende perfectamente es Eugene Jarvis, uno de los más prestigiosos creadores de videojuegos de los años ochenta y noventa, y autor de algunos títulos clásicos como el Defender que llegó a vender 55.000 unidades, una cifra espectacular para la época. Jarvis, que nunca ha abandonado el mundo de los arcades recreativos, cree que el legado de su trabajo se encuentra en los juegos que ahora se ven en los teléfonos: “es curioso que el formato de los juegos arcade de los salones recreativos sea tan parecido a los juegos de móvil de hoy en día. En ciertos aspectos el móvil es un salón recreativo de bolsillo”.

La pregunta es si, frente a la pujanza de los smartphones (que ha conquistado sin paliativos el mercado de los jugadores casuales), y de las consolas de última generación, todavía hay lugar para los salones recreativos, en lo que el juego abandona el espacio del hogar para alcanzar una dimensión más social. Jarvis cree que sí, y tiene claro cuáles son las bazas por las que deben apostar: primar el componente físico (como los volantes) y el tamaño de las pantallas. “Si todo el mundo está mirando esa pantallita, ironiza con respecto a los juegos móviles, ¿qué otra cosa puede interesarles?” se pregunta… Y él mismo responde “una pantalla grande. Por eso en los juegos arcade estamos utilizando pantallas enormes”. Jarvis, que comenzó jugando al ajedrez antes de diseñar pinballs y programar videojuegos para todas las plataformas (de PC a PS4), cree que con estas armas los recreativos pueden vivir una nueva edad de oro. Y, si el creador de Defender lo dice, habrá que darle crédito, puesto que pocos conocen como él los gustos de los jugadores.

Edición: Azahara Mígel | Cristina López
Texto: José L. Álvarez Cedena