CREATIVIDAD, TECNOLOGíA

Ai-DA, la robot artista capaz de crear pinturas originales

Ai-DA, la robot artista capaz de crear pinturas originales

Por América Valenzuela | Azahara Mígel | 07-11-2019

América Valenzuela

América Valenzuela

Reportera El Futuro es Apasionante

En un ensayo imprescindible para entender la importancia de las vanguardias pictóricas, De lo espiritual en el arte, el pintor ruso Wassily Kandinsky escribió: “Cualquier creación artística es hija de su tiempo y, la mayoría de las veces, madre de nuestros propios sentimientos. Igualmente, cada período cultural produce un arte que le es propio y que no puede repetirse. Pretender revivir principios artísticos del pasado puede dar como resultado, en el mejor de los casos, obras de arte que sean como un niño muerto antes de nacer. Por ejemplo, es totalmente imposible sentir y vivir interiormente como lo hacían los antiguos griegos. Los intentos por reactualizar los principios griegos de la escultura, únicamente darán como fruto formas semejantes a las griegas, pero la obra estará muerta eternamente”. Ojalá contáramos ahora con el pensamiento lúcido y osado de Kandinsky para saber su opinión sobre los caminos que debería tomar el arte actual para ser un hijo de su tiempo y no una mera copia de épocas pasadas. Tal vez si el ruso pudiera ver la aceleración del tempo histórico que nos está tocando vivir, consideraría que lo más artístico que puede encontrarse hoy es una línea de código especialmente inspirada o un robot que -sin ánimo de seguir únicamente los caminos trazados en su software- se anima a aspirar a algo tan humano como la imaginación.

Hasta ahora parecía que la última frontera entre los robots y nosotros estaría precisamente en el arte. Porque para crear una obra artística se suponía era imprescindible la emoción: no bastaba con la precisión de la técnica o el conocimiento de obras previas para ser capaz de imitarlas. Sin embargo ya hay máquinas que parecen querer emular incluso eso tan complejo como es la mirada, un concepto vaporoso pero que es, tal vez, definitorio a la hora de discernir qué es y qué no es arte (¿lo es un urinario solo porque lo afirme Marcel Duchamp?). Una de estas máquinas es el robot Ai-DA, cuyo creador, el británico Aidan Meller, presenta como una obra de arte en sí misma y también como una artista. Dotada de inteligencia artificial y habilidad motora, Ai-DA interpreta lo que ve a través de las cámaras incorporadas en sus ojos para realizar pinturas originales. El resultado es, a la vez, fascinante e inquietante. América Valenzuela ha estado con Ai-DA y con su creador para comprobar de primera mano si efectivamente estamos ante una nueva forma de arte. De ser así, una vez más, Kandisky se habría revelado como un visionario cuando aseguró que “El Arte está en un nivel superior al de la Naturaleza, esto no es una premisa nueva”.

Edición: Azahara Mígel | Ainara Nieves
Texto: José L. Álvarez Cedena