ASTRONOMíA

Bobak Ferdowsi, ‘el chico de la cresta’ que nos ayudó a llegar a Marte

Bobak Ferdowsi, ‘el chico de la cresta’ que nos ayudó a llegar a Marte

Por Zuberoa Marcos | 19-10-2015

Bobak Ferdowsi

Bobak Ferdowsi

Ingeniero de vuelo de la NASA

La única que vez que Jorge Luis Borges se sentó frente a una televisión durante toda su vida fue la noche del 21 de julio de 1969. A uno de los más grandes escritores en lengua castellana de la historia jamás le había interesado aquella caja, hasta que a través de ella pudo seguir la llegada del Apolo 11 a la Luna. Los primeros pasos del hombre en la superficie lunar fueron seguidos por millones de telespectadores. Tal vez nunca antes gentes de todo el Planeta habían sentido su pertenencia a una especie. Una sensación de fraternidad que venía, además, reforzada por los mensajes de buena voluntad grabados en un disco de silicio y procedentes de 73 países que Neil Armstrong y Buzz Aldrin dejaron sobre nuestro satélite. Desde el Mar de la Tranquilidad, los astronautas hablaron con el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon quien les dijo: “gracias por lo que han conseguido, desde ahora el cielo forma parte del mundo de los hombres (…) En este momento único en la historia del mundo, todos los pueblos de la Tierra forman uno solo”.

Más de cuatro décadas después de aquella conversación, otro presidente de Estados Unidos, Barack Obama, echaba mano de su sentido del humor para felicitar a los ingenieros que habían colocado un vehículo en Marte para investigar los posibles indicios de vida en el Planeta Rojo. Después de hacer referencia al éxito logrado, comentó el aspecto de uno de los responsables de la misión, Bobak Ferdowsi: “Parece que en la NASA habéis recorrido un largo camino desde las camisas blancas, las gafas de pasta y los protectores de bolsillo. Ahora sois mucho más cool de lo que solíais”. Lo que le parecía tan cool a Obama era la cresta al estilo Mohawk (peinado tradicional de una de las tribus iroquesas de América del Norte) que lució aquel día Ferdowsi. Obama siguió la retransmisión del aterrizaje del Curiosity a través de ‘streaming’ y comentó sus impresiones (incluido el aspecto del famoso ingeniero) a través de su cuenta de Twitter. Internet, definitivamente, había ganado la partida a la televisión.

Ferdowsi pasó de ser un ingeniero anónimo a toda una celebridad. Popularidad merecida por tratarse de uno de los jóvenes más brillantes de la agencia espacial americana. Y porque, como demuestra la convicción de sus palabras, será uno de los que consigan llevar un ser humano a la superficie de Marte.