Sébastien Deletaille

Cómo usar los datos móviles para solucionar crisis humanitarias


Tener una gran cantidad de datos puede ser importante. Saber interpretarlos y adelantarse a lo que va a ocurrir, es decisivo. Puede suponer, por ejemplo, multiplicar las ganancias de un negocio o, mucho más importante, ayudar a salvar vidas. Sébastien Deletaille ha hecho ambas cosas a través de la empresa que él mismo fundó, Real Impact Analytics, compañía dedicada al análisis de datos y su implementación en aplicaciones móviles. La prueba de lo primero -el éxito económico- es la firma que dirige: más de cien empleados en 28 países con cuatro oficinas, duplicando beneficios cada año desde su creación en 2009. La muestra de lo segundo es la ayuda que Real Impact Analytics prestó a las agencias internacionales durante la crisis del virus de ébola en África entre 2014 y 2015.

Deletaille encontró en los datos que generan las operadoras de teléfonos móviles una auténtica mina que nadie parecía saber cómo explotar hasta la llegada de Real Impact Analitics. Cada vez que alguien utiliza su teléfono deja un rastro de información sobre a quién ha llamado, la duración de la llamada, la ubicación geográfica en la que se encuentra, e incluso el saldo del que dispone en su tarjeta en el momento de esa llamada. Todos esos datos, bien interpretados, pueden ser muy útiles, el problema es que en los países más pobres, los gobiernos no disponen de capacidad para ello. Sierra Leona, uno de los países más afectados por la pandemia del ébola, se encuentra según datos de UNICEF en el puesto 78 en el ranking del Open Data Barometer, lo que quiere decir que ni las agencias ni los ciudadanos tienen acceso a los datos. Lo que Deletaille ideó en esa situación fue cruzar la información disponible acerca del número de afectados por la enfermedad, con la movilidad de la población en esas zonas obtenida a través de sus llamadas telefónicas. La lectura obtenida mostraba patrones de desplazamientos de la población huyendo de la enfermedad, lo que permitía saber en qué lugares podría surgir un nuevo brote y tomar medidas sobre el terreno para prevenirlo.

Las posibilidades del Big Data son enormes, asegura Deletaille quien, en otros proyectos de Data for Good, ha mostrado la relación existente, por ejemplo, entre las recargas de las tarjetas prepago telefónicas y la proximidad de una crisis alimentaria. El belga está convencido de que con sus sistemas de análisis se podría incluso prever donde puede estallar una guerra antes de que esta comience: “hay investigaciones que muestran que la gente abandona zonas peligrosas antes de que un conflicto estalle porque detectan las señales”. El reto para Real Impact Analytics es conseguir la colaboración de los gobiernos -muy debilitados en estos países- y, sobre todo, vencer las reticencias de las operadoras telefónicas, aunque está seguro de que los resultados de los lugares en los que se han aplicado sus métodos terminarán convenciéndoles. “Los datos no son buenos ni malos, es el uso de esos datos lo que puede ser bueno o malo”, concluye Deletaille.

TRANSCRIPCIÓN

Edición: Noelia Núñez | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena


Big Data Tecnología