ALIMENTACIóN, TECNOLOGíA

Con suero de leche o patata, así son las cervezas del futuro

Con suero de leche o patata, así son las cervezas del futuro

Por Maruxa Ruiz del Árbol | 29-03-2018

José Luis Olmedo

José Luis Olmedo

Maestro cervecero y gestor de proyectos de HR Incorp

Según datos de Cerveceros de España, la entidad que agrupa a los productores de cerveza de nuestro país, durante el pasado año cada español consumió una media de 48 litros de cerveza, una cifra importante aunque lejos de los 70 que consumen los europeos. Y eso que  podemos presumir de tener las primeras evidencias históricas de la fabricación de esta bebida en Europa. Fue en una cueva situada en Begués, a unos 30 kilómetros de Barcelona, donde unos arqueólogos encontraron restos de una bebida fermentada producida con cebada en el neolítico hace al menos 6.300 años. La cerveza que consumían nuestros ancestros era muy distinta a la que se comercializa hoy: tenía una gradación pequeña (probablemente 3 ó 4 grados), era bastante amarga, y contenía posos de cereal. Era más parecida a una sopa tibia que a lo que nosotros llamamos cerveza. Además, parece ser que su utilización entonces era ritual -se han encontrado jarras junto a cadáveres enterrados- y no recreativa.

En cualquier caso, los restos de Can Begues son una prueba más de la tradición milenaria de la cerveza, una bebida de cuyo consumo se han encontrado evidencias en culturas como la egipcia, la china o la sumeria (una tablillas fechadas en 2050 ac se han traducido como un recibo de compra de varios litros de cerveza). Su importancia queda demostrada en hechos tan curiosos como que la cerveza belga esté considerada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, o que la ley de alimentos más antigua del mundo haga también referencia a la cerveza, en este caso al modo de fabricación que debía seguirse en Alemania durante el siglo XVI.

José Luis Olmedo, maestro cervecero y gestor de proyectos de HR Incorp, cree que la cerveza seguirá siendo muy popular en el futuro. Aunque no se atreve a arriesgar cómo serán esas bebidas, sí que tiene claro que su fabricación estará muy ligada a las nuevas tecnologías: “Con las posibilidades que nos da hoy en día la tecnología, es muy difícil saber cómo podrá ser la cerveza del futuro. De hecho ya se está mandando cerveza para hacer en el espacio, porque se controla el proceso de una manera que te permite hacerlo en unos ambientes incluso sin gravedad”. Hijos de Rivera, propietaria de la marca Estrella de Galicia (una de las más populares en nuestro país) lleva un tiempo incorporando estas tecnologías alimentarias en la fabricación del producto para conseguir extraer las máximas posibilidades a la materia prima, así como innovar en los procesos, sabores y texturas que se pueden ofrecer. José María Rivera, Consejero Ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera, cree que precisamente estas nuevas tecnologías les han ayudado en su productividad porque “nos ha permitido ser mucho más rápidos, más eficientes y controlar mejor los procesos”. Una eficacia que abre puertas a la investigación y que traerá sorpresas para los aficionados a la cerveza, tal y como describe Olmedo: “se inventan más materias primas. Desde Japón, por ejemplo, están haciendo cerveza con suero de leche y los rusos están utilizando bastante patata. Y en cuanto a cereales cada vez aparecen nuevos cereales con los que nunca se había hecho cerveza”.

Edición: Maruxa Ruiz del Árbol | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena