CIENCIA, ROBóTICA, TECNOLOGíA

La era de los robots intuitivos

La era de los robots intuitivos

Por Zuberoa Marcos | Azahara Mígel | 18-02-2018

Daniela Rus

Daniela Rus

Directora de CSAIL en MIT

Charlie Brooker, el creador de Black Mirror, reconoció después del estreno de Metalhead, el episodio que abría la cuarta temporada, que para el diseño de las temibles máquinas protagonistas se habían inspirado en el perro robótico diseñado por Boston Dynamics. De ahí que a nadie pueda parecerle extraño que, cuando meses después, la compañía estadounidense presentó su modelo SpotMini capaz de abrir puertas, muchos fans de la ciencia ficción se asustaron pensando que la pesadilla en blanco y negro de la serie estaba a punto de convertirse en realidad. Pero allá donde los asustadizos ven amenazas, Daniela Rus ve oportunidades y avances tecnológicos que harán mejor nuestro futuro. Y es que sería extraño que la directora del laboratorio de inteligencia artificial del MIT, quien según la presigiosa publicación Techcrunch “está liderando una revolución robótica”, tuviera miedo de lo que esta tecnología puede depararnos. Porque seguramente gran parte de lo que nos espera ya está planeado en su cerebro: “me encanta el hecho de que aquí en CSAIL, todo el mundo vive en el futuro”, explicaba RUS en el artículo. “todo el mundo piensa en cómo hacer el futuro mejor, qué tipo de cosas vamos a necesitar. La gente tiene ideas salvajes y locas y son divertidos. Estamos entusiasmados, estamos llenos de vida y amamos lo que hacemos; eso es lo más importante”.

El CSAIL, dirigido por la científica rumana, se originó en 2003, cuando se unieron los laboratorios de informática e inteligencia artificial, formando así el laboratorio de investigación interdepartamental más grande del MIT. Rus coordina el trabajo de 110 profesores y las investigaciones de 750 alumnos en campos como biología computacional, interacción máquina-humano, inteligencia artificial, machine learning o criptografía y seguridad. Los objetivos del laboratorio dirigido por Rus son conseguir que sus investigaciones tengan un impacto importante en el cuidado de la salud, la educación o el transporte. Para ello Rus cree que los robots deben ser mucho más “fiables, robustos e intuitivos”. Esta última capacidad, la intuición, es clave en la consiguración de las máquinas con las que conviviremos en los próximos años: se trata de que los robots sean capaces -como hacemos los humanos- de tomar decisiones correctas sin disponer de toda la información, basándose en datos anteriores y las rutinas más habituales. Algo que será imprescindible, por ejemplo, para los coches de conducción autónoma. El otro gran reto que debe afrontar la robótica, según Rus, es la versatilidad: en lugar de tener un robot para cada acción, cree que será posible construir una suerte de células robóticas que puedan adaptar sus formas y funciones a las necesidades de cada momento.

“Creo que aquellos que sabemos hacer cosas y programarlas para llevarlas a la vida tenemos superpoderes, porque podemos imaginar cualquier cosa y hacer que ocurra”, afirma Rus. Como escribió Stan Lee, un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y en las manos de esta científica y su equipo está una de las mayores: dar forma al futuro.

Edición: Azahara Mígel | Cristina López
Texto: José L. Álvarez Cedena