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Geocaching, los buscadores de tesoros del siglo XXI

Geocaching, los buscadores de tesoros del siglo XXI

Por Joel Dalmau | Noelia Núñez | 15-10-2019

Joel Dalmau

Joel Dalmau

Reportero El Futuro es Apasionante

El primer libro recopilatorio de las tiras cómicas de Calvin y Hobbes publicado en español en 1997 llevaba por título “En todas partes hay tesoros”. Los dos geniales personajes creados por Bill Watterson (el niño de seis años que debe su nombre al religioso Calvino y su tigre de peluche bautizado como el filósofo británico) desplegaban en sus 48 páginas un compendio de sabiduría que abarcaba la cultura, la política o la religión. Pero sobre todo, como el propio Watterson aseguraba, sus historias iban sobre la subjetividad que guía todos nuestros actos, porque: “No todos vemos el mundo de la misma manera, y eso es lo que dibujo en la tira. Hobbes trata más sobre la naturaleza subjetiva de la realidad que sobre muñecos que cobran vida”. La reflexión del artista seguro que satisfaría a todos los que tienen como pasatiempo el Geocaching, porque allí donde la mayoría ven una caja llena de fruslerías escondida el hueco de un árbol, por ejemplo, ellos ven un auténtico tesoro por el que merece la pena caminar varios kilómetros y esforzarse por descubrirlo.

Rastreando en Google todavía es posible encontrar el mensaje que dio origen a esta actividad que hoy practican millones de personas en todo el mundo. El 1 de mayo del año 2000 David Ulmer envió al grupo de aficionados a los sistemas de navegación por satélite al que pertenecía un texto invitándoles a participar en la búsqueda de un cofre del tesoro que había escondido cerca de Portland (Oregón). El motivo del inicio del Geochaching fue celebrar que el gobierno de Estados Unidos había dejado de intervenir en los sistemas de localización por GPS comerciales, lo que permitía que estos receptores fueran muchísimo más precisos a partir de ese momento. Lo que comenzó entonces como una actividad de frikis tecnológicos hoy se ha extendido hasta convertirse en un entretenimiento multitudinario. En el blog oficial de la comunidad de geocachers en español, comparten algunos motivos por los que están enamorados de este hobby: les permite conocer lugares nuevos, aprenden arte y cultura, están en contacto con la naturaleza, hacen amigos y comparten historias.

Los geocachers se consideran buscadores de tesoros y aventureros del siglo XXI. Uno de estos buscadores (uno de los mejores de nuestro país, en realidad) es Manuel Burló, un funcionario de la universidad de Alicante, que en su tiempo libre se convierte en un cazatesoros de primera. Junto a él ha estado Joel Dalmau para descubrirnos esta divertida afición.

Edición: Joel Dalmau | Noelia Núñez | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena