TECNOLOGíA

La moto clásica del futuro es eléctrica e impresa en 3D

La moto clásica del futuro es eléctrica e impresa en 3D

Por Zuberoa Marcos | Pedro García Campos | 29-11-2018

Taras Kravtchouk

Taras Kravtchouk

Cofundador y CEO de Tarform Motorcycles

Hace unos días, un tuit de la Dirección General de Tráfico, desató el cachondo en una red social tan propensa a la guasa como al odio gratuito. Lo que la DGT contó en el puñado de caracteres que permite Twitter fue lo siguiente: “Detienen a un vecino de #Lugo conduciendo un vehículo fabricado por él mismo, hecho con el motor y acelerador de una desbrozadora, el depósito de combustible de una mini-moto y el asiento y dirección de una bicicleta. La AT @guardiacivil #Lugo le detuvo circulando por la #LU530”. Los comentarios abrumaron al autor del texto original, quien no esperaba la avalancha de respuestas pidiendo a la Guardia Civil que soltara al paisano puesto que era nuestro “Leonar DaVinci”, hubo quien sugería que debería trabajar en la NASA, e incluso alguno se vino arriba advirtiendo de que si el lucense pudiera comprar plutonio por Aliexpress terminaría plegando el espacio-tiempo. Es posible que si Taras Kravtchouk se diera una vuelta por las carreteras de Lugo con su moto también se ganara una multa por conducir un vehículo no contemplado por la normativa actual. Pero, en su caso, sí que estarían justificados los halagos… sin los chistes fáciles que se ganó el paisano de las desbrozadora. Porque lo que Kravtchouk ha diseñado y fabricado tiene muchas posibilidades de convertirse en la motocicleta del futuro.

Kravtchouk es el fundador de Tarform Motorcycles, una nueva compañía que quiere redefinir el transporte sobre dos ruedas apostando por una motocicleta completamente eléctrica, con cero emisiones, fabricada a partir de materiales sostenibles y conectividad integrada. Todo ello, claro, sin perder de vista una de las cualidades que más buscan los motoristas en sus vehículos: un diseño atractivo. “La gente ya no encuentra las motocicletas actuales atractivas, así que buscan motos vintage. Compran Hondas de los años setenta u ochenta”, dice Kravtchouk. “Así que pensé cómo se podía combinar la tecnología de hoy en día con los diseños minimalistas. Y durante el proceso de fabricar el prototipo, la impresión 3D apareció como la solución más natural”.

Las motocicletas Tarform comenzarán a fabricarse en 2019, aunque en su web ya admiten pedidos, además el hecho de que muchas de sus partes sean impresas permitirá que los vehículos sean fácilmente personalizables. Una de las grandes ventajas que Kravtchouk quiere incorporar es la inteligencia artificial en el vehículo. Por un lado, distintos sensores y cámaras recogerán información de la navegación de la motocicleta para, después, poder analizar estos datos e incorporarlos en el aprendizaje de la máquina. Por otro, la inteligencia artificial ayudará en la conducción previendo comportamientos de lo que rodea a la moto. Kravtchouk quiere, además, incluir señales hápticas (por ejemplo en las empuñaduras) que permitan trasladar información de lo que sucede a su alrededor al conductor sin que este se despiste de la carretera. Pero, más allá de las innovaciones tecnológicas, lo que Tarform quiere (asegura en la nota de prensa de presentación de sus vehículos) es conservar la característica que ha hecho a millones de personas enamorarse de las motos: la sensación de libertad que ofrecen. “No tenemos nada que perder, así que veamos todo lo que tenemos ahí fuera” concluye Kravtchouk.

Edición:  Zuberoa Marcos | Pedro García Campos | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena