CREATIVIDAD, OCIO DIGITAL, TECNOLOGíA

La técnica que convierte edificios en sucesos paranormales

La técnica que convierte edificios en sucesos paranormales

Por Ben Gordon | 04-03-2018

Aleix Fernández

Aleix Fernández

CEO de OnoinLab

Al final todo consiste en engañar a los sentidos. En jugar con lo que vemos y con lo que creemos ver. Con lo que nuestro cerebro tiene que interpretar merced a los datos que le llegan de unas fuentes limitadas. Y también, claro, con el deseo de dejarse cautivar por lo imposible, por aquello que nuestra inteligencia niega pero nuestra ilusión ansía. Así, con un par de columnas de iluminación, una lona, un helicóptero y una plataforma mecánica giratoria -recursos que se antojan incluso burdos por su sencillez-, David Copperfield consiguió convencer a un selecto grupo de espectadores en vivo -y a muchos más a través de la televisión- de que había hecho desaparecer la estatua de la Libertad. El ilusionista más famoso del mundo hizo que la noche del 8 de abril de 1983 millones de personas creyeran que el popular monumento se había desvanecido en la nada para volver a materializarse minutos después.Hace tiempo que la ciencia dejó de confiar en los sentidos ante la evidencia de sus limitaciones. Porque lo que llamamos ingenuamente realidad es solo una pequeña porción de la misma contaminada, además, por creencias, prejuicios e inferencias. Sin embargo, en esta alteración de lo que interpretamos radica gran parte del atractivo de la mayoría de las artes visuales. En dejarnos engañar para abrir la puerta al asombro: hay la misma intención en las geometrías imposibles de los cuadros de Escher que en los sofisticados sistemas de realidad virtual. Las nuevas tecnologías permiten incrementar las posibilidades de manipular nuestros crédulos sentidos para hacer elevar la magia del espectáculo. En este terreno, en el de los grandes montajes, es donde se mueve el estudio barcelonés OnionLab, especializado en proyección mapping, una técnica que su CEO Aleix Fernández describe como “una alteración de la percepción visual, de la realidad. Tú te esperas un edificio estático donde hay una pared y unas ventanas. Y de golpe ahí empiezan a pasar una serie de efectos que parecen casi paranormales. Es como un truco para la mente”.

La técnica del mapping en 3D, en la que OnionLab son referencia mundial, consiste en una proyección láser de una imagen adaptada sobre superficies reales generando objetos volumétricos. Las propuestas del estudio catalán se mueven en la intersección entre la tecnología, el arte, el espectáculo y el diseño. Sus creaciones, que han sido utilizadas en exposiciones, óperas, conciertos o eventos especiales, permiten ver las imágenes proyectadas en la fachada en tres dimensiones mediante gafas estroboscópicas, lo que según Fernández las convierte en “el espectáculo elevado a la enésima potencia porque el edificio se te viene encima y hay objetos que te pasan por al lado”.

Fernández cree que la evolución de otras tecnologías como la realidad aumentada permitirá incluirlas en sus trabajos, haciéndolos más sofisticados y emperentando sus propuestas con los espectáculos de los grandes ilusionistas de la historia. Pero, además, lo que ahora es una propuesta lúdica y artística, tendrá también, según Fernández, sus implicaciones en el futuro de la arquitectura: “Estamos haciendo entender a los arquitectos que las fachadas pueden cambiar, que son dinámicas, que pueden evolucionar. Falta un clic tecnológico, que llegará y permitirá que las fachadas tengan dinamismo. Esta es la próxima frontera”.

Imágenes cedidas por: http://www.onionlab.com/

Entrevista y Edición: Ben Gordon
Texto: José L. Álvarez Cedena