TECNOLOGíA

Llegar con drones donde resulta complicado hacerlo por otros caminos

Llegar con drones donde resulta complicado hacerlo por otros caminos

Por P. Moneo / Z. Marcos | 23-12-2015

Paola Santana

Paola Santana

Cofundadora de Matternet

La banda sonora que debería guiar la historia de Matternet es el clásico del soul grabado por Marvin Gaye y Lydia Tammi Terrell en 1967 “Ain’t no Mountain High Enough” que decía “no hay montaña suficientemente alta, ni valle suficientemente profundo, ni río lo suficientemente hondo que pueda evitar que llegue hasta ti”. Porque a eso precisamente, a superar obstáculos para comunicar gente, es a lo que se dedica la compañía dePaola Santana y Andreas Raptopoulos.

Con menos lirismo pero más exactitud, se puede describir que lo que hace Matternet es fabricar drones y convertirlos en un medio de transporte rápido, efectivo y económico para lugares en los que las infraestructuras no están lo suficientemente desarrolladas o para evitar un gasto innecesario donde estas ya existen. La compañía nació como proyecto dentro de la Singularity University, institución académica cuyo objetivo es ayudar a resolver los grandes retos de la humanidad. Raptopoulos y Santana se tomaron al pie de la letra este objetivo y así lo plasmaron en la declaración de intenciones de la web de su compañía: “Creemos que podemos usar el poder de una tecnología extraordinaria para hacer del mundo un lugar mejor. Comenzamos Matternet con la visión de dar al mundo un nuevo paradigma de transporte y el impulso necesario para ofrecérselo a todos, especialmente a aquellos que más lo necesitan. Y no pararemos hasta que lo hayamos logrado”. Es evidente que determinación no les falta.

Más de las dos terceras partes de los bienes que se transportan a diario en el planeta tienen un peso inferior a un kilogramo (documentos, medicinas, piezas electrónicas) por lo que los drones podrían ocuparse de su distribución de forma más eficiente, económica y con un menor impacto para el medio ambiente. Los drones de Matternet pueden volar de forma autónoma unos 20 kilómetros y son muy sencillos de manejar. Además, ya han demostrado su efectividad en lugares tan complejos como las montañas de Bután o las selvas de Papúa-Nueva Guinea. Ya lo predijo la canción: no hay montañas suficientemente altas…