DIVULGACIóN, TECNOLOGíA

Paul Saffo, el oráculo de las nuevas tecnologías

Paul Saffo, el oráculo de las nuevas tecnologías

Por Zuberoa Marcos | 21-08-2016

Paul Saffo

Paul Saffo

Futurólogo especialista en tecnología

Como Eneas entrado temeroso en la cueva de la Sibila, en Cumas, para confirmar el glorioso destino que le aguarda (ser el progenitor de los fundadores de Roma nada menos), así nos enfrentamos en estos días a las profecías tecnológicas. Con la esperanza de que el ser humano -tan contradictorio en sus desmanes, tan asombroso en su rebeldía contra las condiciones naturales que le fueron dadas- sea capaz de encontrar el sentido y continuar evolucionando. Pero también con el miedo de recibir noticias funestas, de creer los malos presagios, de dejarnos arrastrar por el cinismo al que invita el presente. Desde que fuimos conscientes de nuestra finitud, los humanos hemos buscado anticiparnos a lo que vendrá. Tanta es la curiosidad que nos caracteriza como especie, que nos resulta inconcebible no pensar, inventar, soñar o imaginar qué será de nosotros en el futuro.

En los planes de Paul Saffo no entra vivir nueve vidas humanas de 110 años cada una ni ser encerrado en una jaula en el templo de Apolo como la mítica Sibila. Pero lleva unas cuantas décadas ejerciendo de oráculo del porvenir. Profesor en la universidad de Stanford, en la Singularity University y miembro de la Long Now Foundation (organización que anima debates y proyectos sobre los temas que afectarán a la humanidad en los próximos 10.000 años), Saffo es uno de esos raros personajes que defienden la necesidad de pensar a largo plazo en un mundo guiado por la inmediatez, las urgencias y los desatinos precipitados. Por eso, porque mira más allá de lo que las hojas de un almanaque registran, la suya es una de las voces más influyentes del mundo a la hora de abordar las ventajas y problemas que enfrentaremos en el futuro a causa de la tecnología.

Por supuesto, Saffo no necesita ser poseído por un dios para hacer sus predicciones. Lo suyo es el análisis de datos, el estudio, una intuición afiladísima y estar al tanto de lo que se cuece en Silicon Valley y los centros tecnológicos punteros del planeta. Como ejemplo de su forma de pensar y encarar los problemas, a Saffo le gusta referirse a Charles David Keeling, pionero en el estudio de los efectos de la actividad humana sobre el clima. Sin sus estudios, considerados inútiles incluso por la comunidad científica cuando los comenzó, ahora no tendríamos la suficiente información para analizar el cambio climático. Y sin información, no hay posibilidad de buscar soluciones.

Pese a que hay muchas señales que no invitan al optimismo, Saffo prefiere centrar su discurso en los aportes positivos que puede tener la tecnología para el bien común, si somos capaces de utilizarla con generosidad. “Para resolver los problemas que nos acucian hoy, asegura Saffo, debemos pensar en qué necesitarán las generaciones futuras y cómo debemos actuar para ser buenos ancestros. Para que nos recuerden con cariño y no con ira”.

Edición: Azahara Mígel / David Castañón
Texto: José L. Álvarez Cedena