EDUCACIóN, GAMING, TECNOLOGíA

Roblox, la plataforma en la que programar es un juego de niños

Roblox, la plataforma en la que programar es un juego de niños

Por Zuberoa Marcos | Noelia Núñez | 26-06-2018

Del Poema XX de Pablo Neruda se pueden decir muchas cosas: que tiene 32 versos, 291 palabras, que fue publicado por primera vez en 1924 cuando el poeta era poco más que un adolescente o que ocupa la vigésima posición en su primer libro (20 poemas de amor y una canción desesperada). Nada de ello es mentira, pero tampoco sirve para definir con precisión lo que provocan un par de frases como “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso”. Es lo que tiene la poesía, que suele acoplarse mal a las descripciones cuantitativas. Para otros terrenos, el software, por ejemplo, las cifras aparentemente son más efectivas. Sin ir más lejos, en la web de Roblox, el programa multijugador online, presumen de las 140.000 millones de horas que los usuarios han pasado jugando desde 2008, o de los 60 millones de usuarios activos al mes o de las 40 millones de experiencias creadas por los propios jugadores. Y todo eso está bien. Y dice mucho del éxito de Roblox. Pero después, cuando David Baszucki, su creador, tiene que definirlo, echa mano de algo más poético y habla de “una plataforma para la imaginación”.

Fundada por Baszucki y Erik Cassel hace más de una década, Roblox es una plataforma online en la que los usuarios diseñan sus propios mundos y juegos para compartir. Su origen, según asegura el propio Baszucki, se encuentra en una idea original de 1989 llamada Interactive Physics, un simulador de física programado con fines educativos. De aquella idea, un simple bloque que se movía y reaccionaba a distintas fuerzas, surgió lo que él mismo define como “un lugar al que millones de niños acuden para jugar, crear, imaginar, aprender y socializar”. Hoy la compañía está consolidada como un modelo de éxito: algunos medios como el Mercury News calificaron su propuesta como “el nuevo Minecraft” y la web de Forbes lo recomendaba como el sitio al que deberían ir los desarrolladores de juegos para aprender cómo será el futuro y ganar dinero. Una vez alcanzada la cima Baszucki ha decidido regresar al origen y recuperar el aliciente primero, aquel por el que comenzó a diseñar juegos: la formación y la educación.

Con Roblox Education, la plataforma ofrece a padres e hijos y profesores y alumnos una serie de herramientas con las que pueden aprender a escribir código, crear entornos virtuales y diseñar juegos. Partiendo literalmente desde cero, puesto que no es necesario tener ningún tipo de experiencia previa. Roblox ofrece una serie de tutoriales a los educadores de forma completamente gratuita (licenciada mediante Creative Commons) para que, aseguran en su web, sean capaces de enseñar los rudimentos de la programación a los niños en tan solo 12 horas.

Baszucki tiene claro hacia dónde debe dirigirse el futuro de Roblox ahora que considera ya han trascendido su función como creadores de videojuegos. Y piensa que los próximos años serán brillantes porque, asegura, “somos una plataforma como YouTube. Aprovechamos el poder de la multitud para conducir la creatividad”.

Edición: Noelia Núñez | Cristina López
Texto: José L. Álvarez Cedena