TECNOLOGíA

Samaira, la niña de once años por la que suspiran Google y Microsoft

Samaira, la niña de once años por la que suspiran Google y Microsoft

Por Pedro García Campos | 18-08-2019

El verano es la temporada alta de fichajes futbolísticos. A falta de otras noticias relevantes (que seguro las hay, pero con el calor parece que se derriten) los medios dedican minutos y espacio a los vaivenes del mercado de jugadores. Nombres importantes y cifras millonarias entretienen a los aficionados al fútbol hasta que empiece la competición. Pero lo de los fichajes no es materia exclusiva de los deportes. En el mundo de la empresa en general -y en el de las grandes tecnológicas en particular- la búsqueda de talento joven es una constante. Detectar a los pequeños con aptitudes especiales y ofrecerles que se incorporen a sus compañías es una inversión de futuro que puede marcar la diferencia con los competidores en unos años. Y en esta carrera, Samaira Metha, una pequeña programadora de once años, es una de las estrellas más codiciadas. No en vano, ya siguen sus pasos de cerca dos gigantes como Google y Microsoft.

Los logros de Samaira para estar en todas las listas de futuras figuras relevantes en la tecnología son impresionantes por su corta edad. Es la fundadora y directora ejecutiva de CoderBunnyz, una compañía que se dedica a enseñar a programar a través del juego, ha impartido más de 50 talleres a unas 2000 niñas y niños, sus juegos se utilizan en más de cien escuelas de Estados Unidos y fue la ganadora del premio Youth Entrepreneur. Su historia llamó la atención incluso de Michelle Obama, quien en 2016 le envió una carta para felicitarla y animarla a que continuara progresando.

Si con su primer juego de mesa, el objetivo de Samaira era conseguir que los pequeños aprendieran a escribir código, con el segundo (llamado CoderMindz) quiere enseñarles nociones de inteligencia artificial. Y es que nada parece detener a esta pequeña programadora que se aficionó a las computadoras y a los lenguajes de ordenador a los seis años gracias a su padre Rakesh Mehta, ingeniero de Intel. Samaira continúa inventando y exprimiendo todo lo que sucede a su alrededor para convertirlo en un aprendizaje continuo que le permita avanzar. Su objetivo es ayudar al mundo a través de la tecnología y ya ha demostrado que no es de las que se rinden, tal y como expresa en su frase favorita: “No te preocupes por el fracaso, preocúpate por las oportunidades que pierdes al no intentarlo”. Y aunque pueda parecer una de esas citas motivacionales que la gente pega en su muro de Facebook para hacerse la interesante, en su caso hay una gran diferencia… ella se la toma tan en serio que no deja de iniciar nuevos proyectos.

Con la serie “Familias conectadas” queremos saber qué pasa cuando la tecnología se integra en el hogar. Investigar cómo afecta al ritmo de estudios, al ocio, al trabajo, a la cultura… Pero sobre todo cómo modifica las relaciones humanas y qué hacer para que conseguir una interacción natural entre todos los miembros de la familia y las máquinas.

Entrevista y edición:  Zuberoa Marcos, Pedro García Campos, Cris López
Texto: José L. Álvarez Cedena