CIENCIA, TECNOLOGíA

Tu próxima chaqueta podría ser de cuero biofabricado en un laboratorio

Tu próxima chaqueta podría ser de cuero biofabricado en un laboratorio

Por Zuberoa Marcos | Noelia Núñez | 07-06-2018

Suzanne Lee

Suzanne Lee

Diseñadora de moda en Modern Meadow

Durante una excavación en Armenia un grupo de arqueólogos encontró lo que parece ser el zapato de cuero más antiguo descubierto hasta la fecha. Databa del año 3.500 a.d.e. y parecía pertenecer a una mujer. Casi 5000 años después, Elvis Presley hacía inmortal un tema de Carl Perkins cantando fanfarrón: “puedes quemar mi casa, robar mi coche o beberte mi licor. Puedes hacer lo que quieras. Pero, cariño, aléjate de mis zapatos. No pises mis zapatos de ante azul”. Ambos acontecimientos, separados por milenios, no tienen obviamente ninguna relación, pero demuestran que la utilización de las pieles de animales por parte de los humanos se remonta a la prehistoria. Y que, además, este uso puramente utilitario al inicio pasó después a convertirse en un icono de moda o incluso en signo identitario de determinados grupos (ya fueran clases sociales acomodadas con pieles de lujo, o rebeldes motoristas si se trataba del más modesto cuero). La pregunta, sin embargo, es si la utilización de pieles en la industria textil puede sobrevivir a la cada vez mayor (y muy loable) conciencia social acerca del sufrimiento animal y el trato que otorgamos a otras especies. La respuesta es que, seguramente, no como la conocemos hasta ahora. Pero tal vez sí con la ayuda de las nuevas tecnologías. Así es al menos como lo ve Modern Meadow, una compañía que se mueve en la intersección entre el diseño, la biología y la ingeniería y que aseguran en su web que estamos entrando en una nueva era: “A lo largo de la historia, la innovación en los materiales ha marcado nuestro progreso. En la Edad de Piedra dominamos materiales naturales como el cuero, la seda y la lana, la era de los plásticos nos trajo polímeros sintéticos, y la era de la información ha desbloqueado la vida misma: el ADN. Ahora podemos acceder al conjunto de herramientas de la naturaleza para crear materiales avanzados que nos conduzcan a una nueva era: la era de la biofabricación. En Modern Meadow, imaginamos un mundo de materiales biofabricados que brindan infinitas posibilidades de diseño y dejan, además, una huella más ligera en el planeta”.

Suzanne Lee, directora creativa de Modern Meadow, cree que estamos “al inicio de una nueva edad de los materiales” que nos traerá un cambio en la forma de fabricar los tejidos: “Lo que hicimos fue visitar a los científicos y decirles, si habéis creado piel humana… ¿por qué no creáis piel animal? La motivación original de Modern Meadow era cultivar materiales que pudiéramos convertir en moda”. Desde su laboratorio en Nueva York, la compañía ha comenzado a fabricar cuero partiendo del colágeno, una proteína que se encuentra en las pieles de los animales, dando lugar a un nuevo material que han bautizado como Zoa. Por supuesto, este material no tiene ninguna de las limitaciones (tamaño, textura, color) del cuero obtenido por los métodos convencionales, así que es posible añadirle nuevas propiedades tanto físicas como estéticas.

“La célula es nuestra fábrica. Y es la propia célula la que desarrolla los tejidos”, explica Lee, quien sabe las dificultades que entre los consumidores puede tener entender este cambio de paradigma. Sin embargo, el paso a otro tipo de materiales aparece necesario, no sólo por motivos de conciencia (evitar el sufrimiento animal) sino también medioambientales puesto que la industria textil es una de las más contaminantes del planeta. Lee cree que en los próximos años veremos cambios muy interesantes en esta dirección: “necesitamos pasar a un nivel global para tener un impacto global. Un tipo de innovación que pueda propiciar un cambio planetario”.

Edición:  Noelia Núñez | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena