PLANETA, TECNOLOGíA

Wifi gratis para los barrios que menos contaminen

Wifi gratis para los barrios que menos contaminen

Por Noelia Núñez | Azahara Mígel | 09-11-2016

Joris Lam

Joris Lam

Fundador de TreeWifi

La ciudad de Onitsha, en Nigeria, ocupa el primer lugar de un triste ranking. Su millón de habitantes (según datos del año pasado) son los que respiran el aire de peor calidad del planeta. El segundo y el tercer lugar del podio de los malos humos son para Peshawar, en Pakistán, y Zabol, en Irán. Las tres comparten su condición de ciudades industriales que actúan como motores de economías emergentes. Pero el problema de la contaminación no es únicamente un fenómeno de países asiáticos o africanos. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud estima que ocho de cada diez habitantes de núcleos urbanos en el mundo respiran un aire que supera los límites de contaminación recomendados. El porcentaje sube hasta un 98% en el caso de las ciudades con más de 100.000 habitantes situadas en países de bajos ingresos.

Cuando se piensa en contaminación las imágenes más frecuentes son las que nos muestran a ciudadanos chinos en Pekín con mascarillas y una nube gris sobre sus cabezas que no les permite ver el sol. En contra, si hablamos de Ámsterdam, lo que imaginamos son lozanos holandeses pedaleando en sus bicicletas por calles limpias y verdes. Pero esta idea no es del todo cierta: la capital de los Países Bajos, pese a que ha anunciado que quiere convertirse en la primera urbe europea con cero emisiones, actualmente es una de las ciudades con peor calidad del aire de Europa. Tanto es así que el pasado verano una organización ecologista llevó a los tribunales al gobiernos acusándole de atentar contra los derechos humanos a causa de los altos índices de contaminación.

Frente a este problema, caben varias soluciones y ninguna de ellas sobra. Pero, sin duda, la más curiosa es la propuesta por Joris Lam y su compañía TreeWiFi. El nombre de la empresa fundada por este diseñador y productor audiovisual holandés resulta suficientemente explícito: árboles con conexión a Internet. Y la forma en que la WiFi puede ayudar a mejorar la calidad del aire es tan peculiar como la idea misma. Lam y su equipo han comenzado a instalar en determinados puntos de Ámsterdam casas para pájaros dotadas de sofisticados sensores que miden los niveles de contaminación atmosférica. Cuando el aire no rebasa los niveles de polución recomendados, la pajarera se ilumina con color verde y ofrece acceso gratuito a Internet a través de una potente conexión WiFi. Cuando, por el contrario, el ambiente se vuelve irrespirable, una iluminación roja lo denuncia y se corta la conexión. Obviamente, Lam no es tan ingenuo como para pensar que con su invento por sí solo sea posible cambiar algo tan complejo como la contaminación en una ciudad de más de 800.000 habitantes. Pero puede ser una buena forma de concienciación: “si implementamos herramientas que todo el mundo puede entender, con las que todo el mundo puede ver la contaminación con sus propios ojos, tal vez la gente deje de utilizar los coches porque ellos mismos podrán observar las consecuencias de sus acciones”.  La idea de FreeWiFi es ampliar las posibilidades de su idea, añadiendo a la recompensa de Internet gratis otros beneficios como música, descarga de aplicaciones o descuentos en los comercios de la zona donde estén situados los medidores. Sin duda una forma amable y original de conseguir que, entre todos, nos propongamos solucionar uno de los más graves problemas de nuestro tiempo.

Entrevista: Noelia Núñez
Edición: Azahara Mígel | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
JORIS LAM
00:05
Premiamos a la gente con wifi gratis si el aire está limpio. Hemos creado una casa de pájaro inteligente que mide la calidad del aire. Y cuando el aire está limpio, la caseta ofrece wifi gratis a todos los viandantes. Así, podemos medir la calidad del aire en muchos lugares de la ciudad, lo que supone una información muy valiosa para investigadores y ayuntamientos.

Todos los datos estarán disponibles públicamente. Cuando las casas wifi estén distribuidas por toda la ciudad, la gente podrá consultar un mapa de la zona donde viven y ver los datos de la calidad del aire de su calle. Podrán ver gráficos que indiquen cuándo hay picos de contaminación, cuándo se alcanzan o se superan límites peligrosos, o cuándo la contaminación es baja. Los datos son muy abiertos y sencillos de interpretar para cualquiera.
JORIS LAM
00:57
Muchos sensores tiene un aspecto de máquina enorme y anónima, o de cajas negras que nadie sabe qué hacen. Sin embargo, nuestro sensor se alberga en una casa de pájaro especialmente diseñada que cambia de color según la calidad del aire.

Dentro de la caseta hay sensores de alta tecnología, pero son de bajo coste, esa es la novedad. Son mucho más baratas que lo que se está utilizando en la actualidad para medir la calidad del aire, pero nuestros datos son muy precisos.

Al wifi puede acceder mucha gente al mismo tiempo. El sistema es totalmente modular, así que si se colocan estas casetas en lugares donde haya mucha gente, donde haya muchos bares y restaurantes, o en un parque, podemos amplificar la señal y permitir que se conecten más usuarios. Pero la configuración inicial permite conectarse a entre treinta y cincuenta personas al mismo tiempo.
JORIS LAM
01:32
Cuando te conectas, te sale una pantalla con información sobre la calidad del aire en tu calle, y también te da consejos sobre cómo mejorarla.

La contaminación atmosférica está compuesta por muchas cosas. Hay partículas de materia, hay diversos gases en el aire… y para cada uno se requiere un método de medida específico. Dentro de la caseta hay sensores muy inteligentes que miden el dióxido de nitrógeno.

Pero va a ser un sistema completamente abierto y modular, así que si a la gente le preocupa el CO2, ellos mismos pueden añadir ese sensor. O si les preocupa otro tipo de gases, por ejemplo, porque viven cerca de ciertas fábricas que produzcan contaminantes específicos, la gente puede añadir esos sensores y medir lo que les interese.

Pero hemos llegado a la conclusión que el dióxido de nitrógeno es un buen indicador de los contaminantes perjudiciales para la salud. Nosotros nos centramos en los efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud de los seres humanos, más que en el planeta en general.
JORIS LAM
02:59
Ahora mismo damos wifi como recompensa, pero eso es solo el principio. Queremos incentivar que se haga lo correcto para la salud ofreciendo muchas cosas aparte de wifi. Por ejemplo, descarga gratuita de aplicaciones, de música, e incluso ofertas de comerciantes locales, como cafeterías. Tu segundo café podría salirte gratis si contaminas menos el barrio. No hay límites en cuanto a lo que podemos ofrecer para mejorar la salud.

En muchas ciudades de todo el mundo se están tomando medidas contra la contaminación atmosférica. Por ejemplo, en París, los coches con matrículas pares o impares pueden circular unos días y otros no. O en Madrid, donde se corta el tráfico en el centro si la contaminación sube demasiado.

Pero el problema que yo encuentro con estas medidas, es que el Gobierno es el que mide la contaminación y luego les dice a los ciudadanos que no conduzcan.

Lo cual es muy frustrante para los ciudadanos porque, por un lado, hay conductores que quieren coger el coche, pero no pueden y no entienden por qué. Y, por otro lado, está la gente intenta poner solución a la contaminación.
JORIS LAM
04:10
Nosotros pensamos que si creas herramientas que todo el mundo pueda entender, para que todo el mundo pueda ver la contaminación con sus propios ojos, entonces quizás ya no se necesiten estas medidas, porque la gente no querrá conducir tanto porque conocerán las consecuencias de sus acciones. El entorno lo analiza el Gobierno, ellos tienen los sensores y los equipos. Nosotros queremos dar la vuelta a eso. Nuestra meta es poner estos sensores y equipos de medida en manos de los ciudadanos.